lunes, 26 de mayo de 2014

La fiesta real de la princesa Inès

El sábado pasado, se llevo a cabo el baile real con motivo del cuarto aniversario de la princesa Inès. Y les quiero contar que la fiesta estuvo padrisísima, y no lo digo porque la haya organizado yo con todo mi amor para mi hijita, ni mucho menos. Simplemente porque disfrutamos cada momento, cada detalle, de principio a fin, al igual que todas las pequeñas y preciosas princesas invitadas, todas se sentían soñadas y estuvieron muy contentas.

INVITACIONES
Las invitaciones las comencé a planear tiempo atrás, desde el momento en el que Inès elige el tema de su fiesta, soy la más feliz buscando cada una de las cosas que complementarán el tema. Como ya les había contado antes, Inès era de las niñas a las que le gustaba más Cars que las princesas. Pero un buen día cambió, y me pidió, para sus cuatro años, una fiesta de cumpleaños con este tema. La fiesta de la princesa Inès, ¡qué emoción!.
Todo el tiempo me imaginé una fiesta rosa con dorado. Con mucha, mucha diamantina dorada. Quería algo muy femenino, pero con un toque moderno. Entonces, un buen día, Inès, después de ver la película de la princesa y el sapo me preguntó "Mamá, ¿entonces hay que besar un sapo para encontrar a un príncipe?" Y eso me dio toda la idea de incluir a un sapito en el diseño. Es por eso que al final, agregué un poco de verde a la paleta de color.
Las invitaciones las redactamos de manera formal, como si fuera una invitación a un baile Real "Princesa Manon, está usted cordialmente invitada a celebrar el aniversario de la Princesa Inès". Me encantó que como confirmación, por mensajito, recibí respuestas como "La princesa Mathilde acompañará gustosa a la princesa Inès en la fiesta Real" Un día antes de la fiesta, envié un comunicado, recordando a las mamis de la fiesta y de la duración de la misma. Todas me contestaban con tono principesco. ¡Me encantó!


DECORACIÓN
En la puerta coloqué la inicial del nombre de Inès con un letrero que decía "Bienvenidas queridas princesas". La letra era de unicel, pero la recubrí completamente con diamantinas doradas. Para ello usé un material con el que se hace el "decoupage" (técnica con la que decoran diversos objetos con servilletas de diseños diferentes). Pero creo que hubiera tenido el mismo efecto el pegamento blanco o Resistol. Lo importante es, una vez cubierta de diamantina, poner una capa de pegamento encima para que éste encapsule las diamantinas y no se caigan por todos lados. Finalmente, a la inicial le coloqué una pequeña corona hecha con encaje almidonado y pintado de rosa.


Un maniquí con un vestidito de princesa daba la bienvenida al evento. El vestido realmente era un disfraz de "Build a Bear", y abajo de éste puse dos tutús o falditas de la misma tienda, que hicieron que pareciera un vestido más largo, se veía hermoso. A un lado del maniquí coloqué tres portarretratos dorados con fotos de Inès en sus cumpleaños número 1, 2 y 3, así como un mini banner y un número 4 de glitter.



Como era indispensable, consulté muchas veces Pinterest para darme ideas y fui eligiendo las más bonitas acerca del tema. Por ejemplo, el globo enorme -en el que por cierto, me gasté casi la mitad de un tanque de helio que normalmente infla hasta 50 globos-, que decoré con tiras de papel crepé, listones y pompones. Con el poco helio que me quedaba, inflé globos transparentes, rosas y dorados de látex. A los transparentes les metí confetti de papel china redondo rosita y de corazones verdes y rosa pastel. A las niñas les encantaron los globos que, además de decoración, sirvieron como recuerdo de la fiesta, todas las pequeñas se fueron felices con el suyo.
Al tratarse de un evento real, usé guirnaldas hechas con doilies doradas, incluso las letras del banner, las pegué en mantelitos de este tipo, pero más grandes, eso le daba un toque más elegante a las aplicaciones.


MESA DE DULCES
Definir lo que habría en la mesa de dulces no fue cosa fácil. Las fiestas en Francia son muy diferentes a las mexicanas, porque aquí solamente se invitan a los niños o amiguitos del festejado. Los papás los llevan a las fiestas puntualmente y los recogen a la hora indicada. Las fiestas se llevan a cabo a la hora del "gouter" que es una colación que hacen los niños a las 4 de la tarde para retomar energía, en donde les dan de comer un panecito o un chocolate, una fruta, etc. Entonces, las fiestas de cumpleaños son a esa hora. Los niños comen su rebanadita de pastel, que por lo general es de lo más sencillo (sin betún ni nada de nada), toman su agüita o un juguito, una fruta y asunto arreglado. Por eso esta vez no puse muchas opciones de postres. Pastel de cumpleaños, macarrones del príncipe valiente (rellenos de nutella), banderillas de fresa con chocolate y malvavisco, panquecitos de fresa, cakepops de oro (vainilla) y galletas reales (decoradas con una pequeña corona), formaron parte del menú. Por supuesto no podían faltar las botellas de agua natural (etiquetadas, a las que les escribimos el nombre de las niñas para que no se confundieran) y una deliciosa limonada rosa con rodajas de limón.
Lo que más me gustó de la mesa fue el mantel de lentejuelas doradas y la corona que compré en un supermercado (originalmente era una especie de maceta color vino) y que llené de diamantinas doradas para que quedara adhoc al tema del evento (no fue fácil pegarle las diamantinas porque la corona/maceta era metálica, pero después de muchas capas, finalmente lo conseguí).
Algo que siento que me costó mucho trabajo fue conseguir el tono dorado o brillante en las galletas, en las cakepops y el pastel. En internet vi muchas ideas increíbles con diamantinas, pero la diamantina, aunque sea no tóxica, no es comestible, y es algo en lo que los franceses cuidan mucho y la verdad es que tienen toda la razón. Entonces decidí usar los colorantes y decoraciones de azúcar comestibles, que aunque no tenían un color dorado como yo quería (era más amarillito), al final se veían bonitas. Solamente usé diamantina en unos confettis o círculos de fondant que le puse al pastel, y tuve mucho cuidado en no dárselos a los niños para que no se lo comieran.











ENTRETENIMIENTO
Como parte del entretenimiento de la fiesta, planée que, al llegar las princesas, recibirían una sesión de peinado y maquillaje. Mientras las demás esperaban su turno para ello, podían entretenerse haciendo una pulserita de cuentitas de plástico y/o una varita mágica con materiales como foami, listones y popotes de papel.
Una vez que las princesas estuvieran listas, partiríamos el pastel y comeríamos un poco. Posteriormente jugaríamos y haríamos algunas concursos como los que les compartí anteriormente en Juegos divertidos para una fiesta de princesas. También elaboré un póster con la actividad de "Besa al sapito" que realmente fue muy divertida de hacer. Las niñas bailaron y se divirtieron mucho con los jueguitos. A las ganadoras de los mismos les repartimos regalitos como anillos, pulseritas y sellitos. Casi al final de la fiesta, rompimos la piñata, me parece importante hacerlo al final, porque si no siempre los niños pierden sus dulces, o ya no ponen atención a los juegos por estárselos comiendo. Este momento siempre me es un poco complicado porque no hay una canción en francés para romper la piñata (pero hoy, con la ayuda de mi cuñada, compusimos una que luego les compartiré, ¡quedó muy padre!). Las princesas estuvieron encantadas con las sorpresas que encontraron dentro de nuestra linda piñata. Mis amigas mexicanas Marcela, Bea y Alethia me ayudaron con las actividades, por lo cual les estoy muy muy agradecida. ¡Gracias chicas!




OUTFIT
Como a todas las invitadas les pedimos que vinieran vestidas de princesas, el vestido de princesa festejada tenía que destacarse y combinar con la fiesta. Este vestido es la combinación de tres vestidos que me gustaron y al final le agregué unos moñitos que lo hicieron lucir espectacular. ¡me fascinó! ¡al igual que a la hermosa princesita! ¡Todos los días ha querido usarlo!


RECUERDITOS
Para agradecer a las asistentes a la fiesta de princesas, desde un principio pensé que el regalito ideal serían unas lindas zapatillas de princesa. Debo confesar que no me fue fácil encontrar unas económicas y además bonitas, pero un día de suerte, encontré unos paquetes de 5 pares diferentes a muy buen precio. La verdad es que había dos modelos que no me terminaban de encantar, así que simplemente les di una ayudadita pegándoles moños o pedrería de fantasía. Al final, creo que quedaron bastante bien. Por supuesto, les coloqué un tag con el agradecimiento. Además, armé unas bolsitas de papel con lindas sorpresas dentro: un monedero en forma de ranita (al cual le pegué un besito de fieltro para tapar una florecita que no me gustaba mucho), una pulsera (que hicimos mi suegra y yo), un gloss, una libretita y unas crayolas. ¡Qué princesitas tan consentidas!



No puedo estar más contenta y orgullosa con el resultado de la fiesta. Todas las amiguitas de mi niña siguen recordando con cariño la fiesta de Inès. Siento que todos pasamos un momento muy feliz y la festejada se sentía realizada, es algo que no podré dejar de agradecer. ¡Felices cuatro años mi princesita hermosa!

No hay comentarios:

Publicar un comentario